Bioenergetica Madrid

Francisco García Esteban

Francisco García

Mi interés en la psicología de orientación analítica fue muy temprano, a los 18 años. Tuve la suerte de ser iniciado extensamente en las teorías de Freud y el psicoanálisis a los 18 años, dentro de la asignatura de “Historia de la filosofía” del curso preuniversitario, en el colegio de los Hermanos Maristas de Salamanca. El curso tuvo gran impacto en los alumnos que decidimos dar el nombre de “Sigmund Freud” a nuestra promoción.


La ciencia ha despertado siempre un gran interés en mí, el descubrir el funcionamiento del universo a todos sus niveles, utilizando la razón, la observación y la experimentación. En aquel momento el origen del universo era el tema que más me apasionaba por lo que decidí estudiar Ciencias Físicas y me trasladé para ello a Madrid. He permanecido desde entonces en esta ciudad, salvo una estancia de casi cuatro años en Nueva York en la que estuve trabajando la mayor parte del tiempo como psicólogo bilingüe para la Junta de Educación de esa ciudad. Previamente había conseguido en la Universidad Autónoma de Madrid la titulación en Psicología, tras haberme cambiado a esa carrera tras cursar unos años de Ciencias Físicas y haber evolucionado mis intereses hacia la comprensión del comportamiento de los seres humanos más que de los sistemas inanimados. Ha permanecido sin embargo el gusto por la ciencia en general y la cosmología en particular, afición que satisfago con la lectura de revistas científicas de contenido variado. También persiste la perspectiva “dinámica” en la comprensión del comportamiento humano, es decir la explicación del mismo en términos de fuerzas que interactúan entre sí y determinan la conducta del individuo. Mi especialización inicial en psicoterapia fue en psicoanálisis, que ofrecía una explicación dinámica del psiquismo humano y primaba la importancia de los impulsos más básicos, emocionales, en la determinación de la conducta humana. La sexualidad es uno de esos impulsos básicos al cual siempre he prestado particular interés. Cuando surgió en España el primer máster universitario en sexualidad humana organizado por la UNED me apunté a él sin dudarlo. Tuve el honor posteriormente de ser uno de los miembros fundadores de la Asociación Española de Profesionales de la Sexualidad (AEPS) a la que pertenezco desde entonces.


Entré en contacto con el análisis bioenergético (AB) durante mi formación en psicología. Desde el primer momento me pareció la evolución lógica del psicoanálisis: la incorporación del cuerpo (donde se experimentan las emociones) en la comprensión dinámica del ser humano y de los procesos de evolución personal. Creo firmemente que constituye la forma más profunda y eficaz de conectar con la propia naturaleza y de ayudar a las personas a desarrollar sus potencialidades y a vivir de una manera más gratificante, plena y con sentido. Creo que constituye una aproximación “humana” cálida y cercana al proceso de cambio pero con una comprensión racional de fondo de las leyes que rigen el psiquismo humano. Me apasiona el tema; desde 1981 he trabajado individual y grupalmente para ayudar a la gente a disminuir el sufrimiento y aumentar la capacidad de disfrutar de la vida. También me he implicado muy profundamente en diferentes instituciones bioenergéticas, perteneciendo a juntas directivas de sociedades españolas de AB, europeas (EFBA-P) y globales (IIBA) para ayudar a difundir el AB.